El ser humano utiliza muchas veces el concepto de «La madurez» para autodefinirse. Podemos decir que la madurez es el estado de una cosa que ha alcanzado su pleno desarrollo, o de una persona que ha alcanzado su mejor momento en algún aspecto.
Por ello, definirse a uno mismo como ser maduro, es como decir que eres humilde, una vez lo dices, lo dejas de ser en el caso de que lo fueras.
«La madurez es como la humildad, uno a sí mismo no se la puede otorgar»
El problema está en que el ser humano no puede tener conocimiento pleno de algo, por ello, definirse como maduro es decir que tienes conocimientos, pero no todo lo sabes, y por ello a su vez estás siendo ignorante hacia esas cosas que aún no sabes.
Entonces, cada vez que escuchéis a alguien cualificarse a él mismo como «persona madura», piensa que también es un ignorante.
¿Por qué los demás sí pueden decir que eres una persona madura?
Es muy sencillo. Las demás personas no pueden saber lo que te falta, entonces piensan que tienes conocimiento pleno a su entender, y por ello sí puedes ser calificado como «maduro» por esas personas.
Aparte nunca se puede tener el conocimiento ni el desarrollo al 100% y decir que eres maduro estando al 80% es ignorar aquello que no has desarrollado.
Las personas sí te lo pueden calificar relativamente. Está mal dicho decir que eres maduro, pero cada vez que una persona lo dice, te está comparando con sus conocimientos y desarrollo, lo que ocurre es que está mal expresado.
Estaría mal dicho: Él es maduro.
Se diría: Él es más maduro que yo.